Esencia Vegana

"Si los mataderos tuvieran paredes de cristal todos seríamos vegetarianos"
Paul McCartney
Desde que tengo memoria, me sentí identificada con los animales, y no solo de los mal llamados de compañía o mascotas, sino que también existía en mi una fuerte conexión con todos ellos.
Mi padre trabajó durante años en un frigorífico y por tal motivo el siempre traía “piezas” enteras de terneros cerdos y otros “alimentos”.
A mi corta edad y ante la obligación de que ingiriese ese tipo de alimentos debí consumirlos durante años, aunque a escondidas de mi madre luego de llevarlos a la boca y masticarlos para que ella me viera, terminaban en la pancita de mi perra que se acostaba a los pies mío en la mesa.
Con los años me hice vegetariana pero por presiones sociales y familiares abandone mi lucha alimentaria. No es hasta inicios del 2014 que volví a los que siempre fue mi esencia y posteriormente me hice vegana.
El  veganismo pone al descubierto la doble moral que esconde el «no ver» la realidad que existe tras las paredes de los mataderos y en las granjas de animales. 
Muchas personas se declaran amantes de los animales e incapaces de presenciar su tortura y muerte; y, sin embargo, están habituadas a comer carne y a vestir pieles de animales, por lo que, de hecho, participan indirectamente de todo ello.
La contradicción entre moral y comportamiento es obvia. Tal vez, la postura más coherente sea la que resume esta frase vegana: «No estoy dispuesto a participar de un sacrificio que no deseo presenciar».
Wendy Ordoñez Muñoz
Maestra de Registros Akashicos y Reiki